Triclosán es un sustancia química que encontramos con frecuencia en la composición de numerosos productos que utilizamos diariamente en nuestros hogares, desde desodorantes y dentríficos hasta productos de limpieza y pesticidas.
Triclosán (2,4,4'-tricloro-2'-hidroxidifenil éter) es un antiséptico utilizado en productos hospitalarios (soluciones para lavado de manos quirúrgico, jabones para lavado de pacientes) y productos de consumo (desodorantes, dentífricos, colutorios, etc). Clásicamente se define su mecanismo de acción conocido como de difusión a través de la membrana citoplásmica e inhibición de la síntesis de RNA, lipídica y proteica. En las dosis de uso normales, el Triclosán actúa como un biocida, con múltiples membranas y citoplsmas como objetivo. En dosis menores, el Triclosán tiene efecto bacteriostático.
Al Triclosán también se le conoce con los siguientes nombres: 2,4,4'-trichloro-2'-hydroxydiphenyl ether, 5-chloro-(2,4-dichlorophenoxy)phenol, trichloro-2'-hydroxydiphenyl ether, CH-3565, Lexol 300, Irgasan DP 200.
Según el Inventario de Ingredientes Usados en los Productos Cosméticos, el Triclosán se utiliza como conservante.
En un estudio reciente realizado en USA se ha detectado la presencia de Triclosán en la composición de 140 grupos genéricos distintos de productos utilizados por los hogares norteamericanos.
En el pasado se pensó que el uso del Triclosán no suponía ningún riesgo para la salud humana ya que su mecanismo de acción como bactericida erá a través de la supresión de la producción de una enzyma bacteriana ausente en los humanos. Sin embargo, estudios realizados durante los último 10 años ponen en duda dicha suposición. Así por ejemplo, se ha detectado la presencia de Triclosán en el cuerpo del 75% de la población norteamericana (Calafat 2008) así como en el 58% de los ríos norteamericanos (Kolpin 2002).
Triclosan: Tóxico para la gente y el Medio Ambiente
La investigación llevada a cabo por CDC en un amplio corte transversal de la población norteamericana descubrió Triclosán en la orina del 75 % de 2517 americanos incluidos en el estudio (Calafat 2008). Los niveles más altos de Triclosán se encontraron en participantes en el estudio de mayor poder adquisitivo. Un estudio anterior realizado por la Escuela de Medicina Monte Sinaí encontró Triclosán en la orina del 61% de 90 niñas con edad comprendida entre los 6 y 8 años (Wolff 2007).
El Triclosán tiende a bioacumularse (Samsoe-Petersen L, et al. 2003), o a concentrarse en los tejidos grasos de la gente y otros animales. Además, esta sustancia química ha sido detectada en la leche de pecho humana así como en muestras de sangre de personas (Adolfsson-Erici 2002; TNO 2005; Allmyr 2006a, b; Dayan 2007). Los niveles más altos de Triclosán en la leche de pecho y en la sangre están relacionados con el uso de productos del cuidado del cuerpo (cosméticos) que contienen Triclosán (Allmyr 2006b).
Estudios de laboratorio relacionan el Triclosán con el cáncer, a defectos del desarrollo, y a toxicidad por inhalación y en el hígado. Un estudio confidencial llevado a cabo por científicos Colgate reveló que la exposición a niveles bajos de Triclosán causó tumores de hígado en ratones (See 1996).
Se han publicado numerosos estudios de laboratorio que relacionan la exposición al Triclosán con peso fetal disminuido y el desarrollo irregular del cráneo en ratones (MRID 43817501) y efectos tóxicos en el hígado (Trutter 1993).
El Triclosan Puede Afectar a la Tiroides y a Otros Sistemas Hormonales
Un estudio realizado en ranas demuestra que el Triclosán perturba un sistema fundamental de señalización de la hormona tiroidea que es casi idéntico al existente en los humanos. Se observó que bajos niveles de Triclosán en combinación con las hormonas tiroideas provocaron la transformación acelerada de renacuajos en ranas (Veldhoen 2006). Niveles de Triclosán inferiores a 1 parte por millón, nivel medido medido en los ríos estadounidenses, interfirió con el momento de la expresión de los genes regulados por la tiroides que son cruciales en el desarrollo temprano de una rana.
Las hormonas tiroideas son críticas para crecimiento normal y el desarrollo de la gente; el el cerebro en vías de desarrollo de un niño es particularmente vulnerable a sufrir daños causados por la interrupción del sistema de la tiroides. El Triclosán también puede interrumpir otros sistemas hormonales críticos. Un estudio de laboratorio reciente encontró que le Triclosán tenía tanto efectos estrogénicos como efectos androgénicos en las células de cáncer de mama humanas (Gee 2008). Estudios realizados con pescado sugieren que el Triclosán puede tener un efecto androgénico débil (Foran 2000) o efectos de anti-estrogénico (Matsumura 2005); así mismo se ha encontrado que mientras un metabolito del Triclosán puede tener efectos estrogénicoss (Ishibashi 2004).
El Triclosan Contamina los Ríos y es Tóxico para la Fauna y Flora
En un estudio reciente se han encontrado niveles bajos de triclosan en el 58 % de 85 ríos analizados y localizadas en todas partes de los Estados Unidos (Kolpin 2002). El pesticida también ha sido detectado en varias especies acuáticas (Remberger 2002; Adolfsson-Erici 2002).
Se estima que la cantidad de Triclosán vertido a las aguas residuales de las casas particulares es de 3 a 5 miligramos por persona por día (McAvoy 2002); aparte están las aportaciones de Triclosán procedentes de lavanderías, peluquerías, instalaciones médicas, y otros sitios. El tratamiento adecuado de las aguas residuales puede quitar hasta el 95 % de Triclosán presente enlas aguas residuales (Samsoe-Petersen L, et al. 2003). Sin embargo, investigaciones llevadas a cabo por EWG confirma la presencia de Triclosán a pesar del tratamiento y su entrada en aguas para el consumo (EWG/EBMUD 2007).
El Triclosán es un tóxico agudo para distintos tipos diferentes de la vida acuática (p.ej. Samsoe-Petersen L, et al. 2003; Orvos 2002; Ishibashi 2004; Dussault 2008). Las algas han resultado ser los organismos más sensibles, pero el pescado y los invertebrados también experimentan impactos adversos después de exposiciones agudas o crónicas a niveles bajos de Triclosán. Una investigación de una especie de algas reveló efectos genotóxicos del Triclosán, por lo que es preciso realizar estudios adicionales (Ciniglia 2005).
El Triclosan Forma otros Compuestos Peligrosos
Estudios realizados indican que en aguas superficiales, el Triclosán puede interaccionar con la luz del sol y con los microorganismos para formar el Metil Triclosan, una sustancia química que puede bioacumularse en la fauna y en las personas (Adolfsson-Erici 2002; Lindstrom 2002). En un estudio europeo reciente se detectó la presencia de Metil Triclosan concentrado en el tejido graso del pescado (Balmer 2004). Hasta ahora se han realizado pocos estudios pera evaluar los efectos toxicológicos del Metil Triclosan, pero una publicación reciente revela que el Metil Triclosan provoca efectos tóxicos agudos en la bacteria marítima Vibrio fischeri a niveles considerablemente más bajos a los que actúa el Triclosán (Farré 2008).
El Triclosán también puede degradarse en una forma de Dioxina, un tipo de productos químicos ligados a una amplia variedad de efectos tóxicos incluso el cáncer (Lores 2005). El gobierno canadiense limita los niveles de dioxinas permitido como impurezas en productos de cuidado personales que contienen Triclosán. Recientes investigaciones han demostrado que el Triclosán contenido en el agua del grifo puede reaccionar con el cloro residual, procedente de los tratamientos de desinfección del agua, para formar una variedad de subproductos clorados a niveles bajos, incluso el cloroformo, un toxico sospechoso de producir cáncer en humanos (Fiss 2007).
Referencias
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